miércoles, septiembre 21, 2016

¿Crees en las segundas oportunidades?


Aprovechando que tenía un tiempo libre me puse a revisar mi computadora. Tengo cerca de un terabyte en series y películas. Entre tanto para ver, está mi colección de Dramas Coreanos.

Dado que se aproximan los exámenes, y el tiempo empieza a escasear, no quise ponerme a ver un drama nuevo. 
Quizás no le suceda a todo el mundo, pero a mí (si el drama me atrapa) me cuesta mucho dejar de verlo. Por eso, lo empiezo y lo continúo episodio tras episodio de manera consecutiva, hasta finalizarlo. Es lo que se suele llamar "hacer un maratón" de series o, en mi caso, de dramas.

Si bien hacen ya unos cuantos años que comencé a seguir este tipo de novelas, no he visto muchas que se consideran clásicos dentro del género. Me he dedicado a buscar solamente aquellas que me llamaban la atención por algún tema en particular o por los actores. Si, por el contrario a lo que se suele creer, hay actores que realmente destacan (aquí hago un llamado de atención, si desean ver un actor que se destaque busquen a Ji Sung en Kill Me, Heal Me. Es sublime como desempeña siete papeles en uno).

Seamos realistas, al principio no importa cuan abierta sea tu mente, te costará verlos. El idioma te generará cierta confusión (a menos que comprendas el coreano o los veas doblados, pero esto último no lo recomiendo). Incluso su forma de ser te resultará peculiar, pues no tenemos la misma cultura ni costumbres. Pero, luego de un tiempo, empiezas a comprenderlos a la perfección. Es que, más allá de todo, siguen siendo personas las que estás viendo actuar.

Asimismo, por lo que he visto hasta ahora, los dramas y películas coreanas tienen un elevado grado de humor. Si bien la trama principal puede ser de acción, seguramente se vea alguna que otra escena cómica. Pero, como en todo, predomina un género y uno puede ir seleccionando qué ver en base a esto.


Si bien siempre he dicho que no creo en el amor tal como se ve en las películas, no he podido dejar de ver las típicas escenas románticas y morir un poco de ternura. Más de una vez mi corazón ha dado un vuelco y me he sorprendido deseando que mi vida sea así. Es que, seamos claros, no importa cuán melodramática y cruel termine siendo la historia, al final (casi siempre) la pareja se queda junta y es feliz. ¿Y es que no es esa la concepción típica de felicidad que nos han enseñado durante toda nuestra vida? ¿No nos han vendido el cuento de sufrir para ser felices al final? quizás a todo el mundo no, pero es bastante típico en muchos sentidos.

Este es, principalmente, el motivo por el cual termino eligiendo los dramas románticos, con mayor o menor grado de sufrimiento en su trama. Y hoy, mientras revisaba los que tenía vistos, volví a encontrar uno que me hizo pensar bastante en su momento: Emergency Couple


Este drama, sumamente cómico (pero no se engañen, tiene una trama interesante y momentos muy emotivos) comienza con una boda. Una joven pareja de estudiantes de medicina (él medicina, ella nutrición), esta sumamente enamorada y se casa sin el pleno consentimiento de su familia. Ellos piensan que todo es color de rosa, pero ya veremos que no: en menos de media hora vemos como apenas sobreviven un año al matrimonio y terminan divorciados. No debería ser necesario aclarar que se odian a muerte luego de esto.

El tiempo pasa, ambos distanciados uno del otro, y eligen sus caminos a seguir. Pero, por obra del destino o como ustedes quieran llamarlo, acaban trabajando en el mismo lugar. ¿Es esto una segunda oportunidad? ¿Creen que podrán olvidar el pasado y ser felices? Si desean saber la respuesta, y reír con estos dos, deberán ver los veintiún episodios que tiene el drama.


Mi entrada apunta más al tema que aparece en el título: ¿crees en las segundas oportunidades?. Yo hace mucho tiempo me atreví a dar dos, tres, cuatro...depende del punto de vista de cada uno, para mí no llegaron a serlo plenamente: les faltó construcción.
Pero algo me dejaron en claro estas experiencias: hay personas que  no pueden intentarlo. Hay quienes dicen que lo harán, que están haciendo lo mejor, pero no establecen una comunicación clara y las cosas se echan a perder. Quizás, simplemente, hay personas con las cuales no vale la pena intentarlo. Hay situaciones que es mejor no intentar salvar, después de todo las cosas ocurren por una razón.
Sin embargo, hay cosas que si merecen una segunda oportunidad: como ser felices.
No importa si la felicidad es estar sólo o acompañado, volver con un viejo amor o buscar uno nuevo, estudiar medicina o arte: lo importante es darle la oportunidad a lo que verdaderamente queramos hacer.
La vida es muy corta para dejar pasar las oportunidades.

 "Sólo olvida todo, una persona viva necesita vivir".




domingo, septiembre 18, 2016

Al diablo el destino, haré lo que me dé la gana

Las relaciones humanas, hoy en día, son algo complejas.


Antes, cuando yo era niña, se conocía gente en los boliches. Bailabas, charlabas y, al final de la noche, los más osados terminaban en una habitación de hotel. Los más inocentes simplemente terminaban pasándose el número telefónico o acordando verse la semana siguiente en el mismo lugar. Piensen que no existían celulares, no había tanta persecución entre las personas. Las relaciones eran un poco menos complicadas.

Los avances tecnológicos nos hicieron dependientes. Hoy en día hay muchas opciones para conocer otras personas. Y, cuando ya se las conoce, miles de aplicaciones para "seguirla".
Aún existen los boliches, pero pareciera que la respuesta a la soltería va por otro lado. 
Hace un tiempo que estoy sola y me he cansado de oír el nombre de aplicaciones para buscar pareja. Sin que yo lo pidiera, me las han recitado infinidad de veces, como si me apuraran a que encuentre a alguien para compartir mi vida. Siempre he sido la oveja negra, por lo que mucho caso no he hecho a estos comentarios e incluso he tenido respuestas bastante divertidas que han dejado a las personas con la boca abierta. 

Últimamente he estado escapando con una respuesta que trae controversias en mi entorno "Sabes, lo que pasa es que a mi me gustan los orientales y no encuentro ninguno en esas aplicaciones". Claramente, más de uno me ha respondido con cara de asco "Pero esos son horribles (o son todos iguales) y vos tan bonita. Mejor buscate un buen chico" ¿Acaso los orientales son malos chicos y por eso una rubia de ojos verdes no puede salir con ellos? 
Calma, que no tengo el cuerpo de una modelo así que no resalto tanto por el hecho de tener ojos verdes y cabello rubio ceniza. Pero pareciera que mis facciones son demasiado superiores para salir con un chico de ojos rasgados. 

Claramente, si hiciera caso a estos comentarios, viviría peleando con las personas que tengo a mi alrededor. Solo unos cuantos aceptan y hasta le ponen un toque de humor a mi gusto por estas personas.

Si vamos a la realidad, yo no creo que el amor se base en estereotipos. No puedo decir que solamente voy mirando a los orientales por la vida, miro a cualquier persona que pueda parecerme atractiva: sea oriental, latina o africana. Todos somos humanos por igual, yo no encuentro una diferencia en cuestiones de piel o cultura. Simplemente tengo mis gustos como todo el mundo y, dentro de mi concepción de belleza, tengo una preferencia.

Pero claro que esta preferencia me juega un poco en contra. Cuando creces en un entorno donde no hay personas orientales, es muy difícil conocer una. No hay opciones, tienes que salir a buscarlas. Y allí es donde el pesimismo me empieza a jugar una extensa partida "¿Dónde demonios piensas que vas a conocer un oriental? Será mejor que te rindas y te conformes con cualquier persona que encuentres. No puedes ser tan exigente ¿quién te asegura que es un oriental quien puede hacerte feliz?"
No crean que no he intentado hacerle caso a esa voz en mi cabeza. He tratado de hablar con varias personas, de conocerlas, pero no ha dado resultados positivos. O me han parecido unos completos idiotas o me han aburrido. Esto no tiene que ver con que no fueran orientales, pero casualmente nunca he hablado con uno como para poder decir que pasó lo mismo, que me ha aburrido y no me atrae para nada. Ahí es donde comienza el deseo de conocer uno, quiero comprobar si para mí será diferente o un completo idiota, como todos los demás que me he cruzado.

Y es en ese momento cuando mis frases favoritas entran en el juego "las casualidades no existen" y "todo ocurre por una razón". En este mundo, donde debes salir a buscar tus oportunidades, ¿creen que es casualidad volver a cruzarte con una amiga que no veías hace tiempo? Es posible. Pero, ¿seguirían pensando así cuando sepan que esta chica organiza fiestas destinadas principalmente a la comunidad oriental y abiertas a todo público? No, a mi ya no me parece casualidad. Mucho menos, luego de saber que ella (quien era una persona sumamente cerrada a estas culturas y sus costumbres) hace un año que está saliendo con un chico coreano y está maravillada. ¿Casualidad o atracción?

Las cosas se van dando naturalmente por una razón, sin importar si comprendemos cuál es. Podemos intentar pensarlo, pero no siempre logramos descubrirlo. En mi caso, simplemente he tratado de plantearme si era una obsesión o simple curiosidad. Y después de mucho darle vueltas, leí por ahí que "es muy distinta una conducta sexual de la orientación sexual". La base de esta teoría es la siguiente: no por besar a alguien de tu mismo sexo tu orientación sexual cambiará (si eres heterosexual, si eres homosexual será a la inversa, eso es claro). Pero, si no pruebas, nunca lo sabrás.

No soy partidaria de la promiscuidad, de ir besando o acostándome con cualquier persona que me atraiga. Eso seguro que no lo haré, no es mi estilo. Pero siento que me hace falta abrirme a ciertas cuestiones.
Hace unos meses me he propuesto tener un estilo de vida más saludable y lo estoy cumpliendo gradualmente. Entonces, ¿por qué no sumarme un nuevo reto? Es simple, debería dejar de cuestionarme si es una preferencia o una especie de obsesión el estar con una persona oriental: Trataré de insertarme en estas actividades que se me han ido cruzando, relacionadas con estas culturas, y si conozco a una persona oriental veremos qué ocurre.

Después de todo, ¿qué tengo por perder? La vida es una sola y hay que hacer lo que nos dé la gana.