jueves, noviembre 24, 2016

Hallyu World, Again & All the time...

Como si conocer a un asiático no fuera poco, conocer a dos más no es tarea fácil.
Pero no se confundan, esta vez no fue una cita o dos, ya que uno de ellos incluso está viviendo en Corea.


No hace mucho tiempo atrás me metí en grupos relacionados con el baile. No sabia bailar K-Pop pero me interesaba ver como otros lo hacían. El baile siempre me ha interesado y motivado, aún sin que fuera buena en ello como para hacerlo por mi misma. En estos grupos, por alguna extraña razón, conecté con un par de personas, pero no todas eran asiáticas.

Eran personas que les gustaba lo mismo que yo: K-Pop, Dramas y la cultura oriental. Los fui agregando a mis redes sociales, fui comentando sus estados, viendo como bailaban o intercambiando información sobre dramas. De a poco, vas conociendo a estas personas aunque no en profundidad. Pero te enganchas con ellos: quieres conocerlos en persona y bromear de la misma manera que lo hacer en Facebook. Aunque, si eres como yo, sabes que eso no basta para decirles "amigos".


Entonces, me animé a ir a los eventos. Al principio, fui a uno con un amigo y resultó que no me atreví a acercarme a un chico con el que comentaba algunas cosas. No es como si tuviéramos la mejor relación del mundo, al menos en mi caso la relación con estas personas es algo "distante": nunca les mando mensajes privados ni pregunto por su vida, más allá de lo que ellos compartan en la red social.

En primer lugar, porque no soy la mejor haciendo relaciones públicas. En segundo, porque tampoco me parece genial andar de fanática escandalosa con ellos y molestarlos. Sobretodo, porque algunos son hombres y algunas de las chicas son homosexuales: no quiero que piensen que son acosados. No todo el mundo va a pensar eso, es cierto, pero prefiero evitar malos entendidos ya que no estoy intentando conquistar a nadie.

El evento pasó y al llegar a casa vi que el grupo, donde baila este chico que mencioné arriba, subió una foto de otro evento que se hizo el mismo día. Todos habían ido a ese y solamente el chico con el que me hablaba fue al que asistí yo (que era de cultura asiática en general, no solamente de cosas coreanas). Entonces, por el simple hecho de hacerlo, comenté la foto. Comenté que lo había visto en el segundo evento y que no me animé a pedirle una foto, que lo haría la próxima vez.
Allí se desató una serie de comentarios totalmente bizarros, donde ellos me aseguraban que debía animarme y pedirle una foto, que incluso me lo regalarían al muchacho. Era tontear, en términos generales, con "alguno" de los chicos del grupo (ya que al usar el Facebook del grupo no puedes determinar cuál de los cuatro está detrás de esos comentarios). Y así comenzó una relación con este grupo, si ponían algo yo lo comentaba y terminaba enganchandome en su juego. Pero no conocía a ninguno personalmente.

Hasta que, un día, se haría un evento que es principal para los que bailan K-Pop. Y decidí ir, ya que muchos de los que "conocía" bailarían allí.
La semana del evento una amiga del trabajo me preguntó si iría, pensé que lo decía solamente porque le salió en su muro que yo había puesto "me gusta" a algún grupo. Resultó ser que sí, le salió por ese motivo, pero ella iría a ver a su hermana bailar. Allí fue cuando mi mente recordó la frase "el mundo es un pañuelo". Conocía a su hermana, sabía que estaría en un evento ese día porque estudia baile en academia, pero nunca imaginé que era K-Pop.

Coordiné con mi amiga y su familia para asistir al evento, pero yo iría mucho más temprano ya que vería a varios grupos. Ese día, el clima era horrible. Llovía a montones y como no teníamos entradas anticipadas tuve que formar fila para comprarlas: llegué empapada y cansada. Pero quería conocer a estas personas con las que hablaba virtualmente.
Dado el clima, todo el show se había atrasado y estuve largo rato observando a la multitud mientras armaban el escenario. Allí vi por primera vez a los chicos que describí, con quienes me mandaba mensajes bizarros. Uno de ellos es al que primero visualicé por una cuestión muy obvia: es un japonés altísimo. Imposible no reconocerlo, porque además del vestuario, le lleva varias cabezas a los otros del grupo.

Creo que él me miró cuando pasaba por su lado, pero estaban en compañía y no me animé a saludarlos. Los observé de lejos y reía con sus tonterías, ya que son bastante inquietos los cuatro juntos. Pasó largo rato para que me animara a acercarme y necesité de arrastrar a mi amiga conmigo, realmente fui una cobarde. Cuando por fin los saludé, fue extraño: con los que más hablaba, fueron más distantes. Con el japonés, que no hablaba nada ( porque, por lo que me contaron, estaba de novio y no aceptaba a nadie) fue el más simpático. Cruzamos unas palabras de aliento y me fui con mi amiga a esperar que bailaran. La hermana de ella bailó antes de lo previsto y ellos no bailaban, por lo que su familia se retiró a dar una vuelta y ella esperó conmigo. Finalmente, llegó el momento y los vi bailar. Fue extraño estar ahí y escuchar los gritos de las chicas, ya que tienen bastantes fans para ser unos principiantes.

Esperé a que saludaran a sus conocidos y me acerqué para pedirles una foto con ellos. Ni bien me arrimé le puse una mano en la espalda al chico japonés para llamar su atención (es que con lo alto que era no llegaba a su hombro) y le dije que me había gustado. El chico me abrazó como si nos conociéramos de toda la vida y me agradeció.

Quedé de piedra. Pensaba que era distante, que no era simpático y me ofreció hasta lo único que tenían allí para ofrecerme: agua. Lo saludé nuevamente, le dije que quería una foto ya que debía irme (en realidad, estaba escapando de ellos ya que era una cobarde: cómo enfrentar a cuatro chicos que nunca has hablado tu sola? Iba a parecer que los acosaba). El muchacho me hizo una cara triste preguntando si ya debía irme, como rogándome que me quedara con ellos. Casi me convenció, pero dije que debía hacerlo. Les pedí la foto y, como uno de los miembros estaba tomándose con otra persona, me saqué con el resto.
Este fue el primer momento en que me sentí realizada. Hacía años que no conectaba con personas de un entorno virtual. Cuando era más joven tenía muchos amigos de otros sitios y conocí algunos de ellos. Siempre fue igual: me costaba soltarme. Siempre era distante por tratar de ser correcta. Esto ayudó a que cambiara esa situación. Seguí conociendo a esas personas, quienes eran tan buenas como parecían.
Perdí mi miedo a ser sociable, a ser yo misma. Y eso es algo invaluable. Hay que seguir adelante, con lo que uno ama...Porque ya no sirve volver atrás, las personas no cambian. Hoy me lo han demostrado.


La cuestión es, que sí: de querer conocer a uno, me hablo con tres. ¿Pide y se te dará?  
Una cosa es segura, ya nadie podrá criticarme por mis gustos.




domingo, noviembre 20, 2016

Remember


Hasta hace un tiempo, solía tener buena memoria. Hace un año atrás empecé a notar fallas en ella. Había cosas que ya no recordaba...Pensé que tendría algo mal. Siempre había sido muy atenta a lo que veía y a recordarlo. 

Pero empecé a notar que no era una falla en mi memoria. Si quería, podía recordar, pero ya no me interesaba. Estaba aprendiendo a soltar y siempre había visto mi memoria como un problema para ello. Nuevamente, si pides, se te dará.

Había cosas que mejor borrar, que mejor olvidar...incluso, que ya no importaba como fueron o dejaron de ser. Dicen que los recuerdos que tenemos son fragmentados, por lo que los completamos a gusto para recrearlos.


Nunca supe si es verdad...Pero creo que es posible.


Hay cosas que ya no me interesa recordar, ya que muchas nuevas están ocupando mi mente. Hay nuevas y emocionantes, contra algunas que quedaron obsoletas. Como me contaron este fin de semana, "la nostalgia es una vieja herida que nunca podrá cerrarse". Quizás el olvido es mi mecanismo de defensa o, tal vez, he vuelto a nacer. Me he re-encontrado con mi verdadero ser.

Es que, incluso algunos recuerdos que creí que podrían causar dolor, ni siquiera pasaron por mi mente hasta hace unos minutos. Y en otras oportunidades, los habría tenido taladrando mi cabeza constantemente...

¿Aún recuerdas cuando decidimos ser una pareja? 
Hoy es el aniversario, sé que puede que lo recuerdes... yo casi no lo recuerdo. 

Significa que mi alma está en paz, que tengo otras personas por las cuales preocuparme, personas que hacen latir mi corazón para que se mantenga con vida. Lo siento, por olvidar. Y gracias, por darme la oportunidad de volver a ser quien era antes de ti. 
Me extrañaba...

Felicidades. Por el viernes, no me olvidé...simplemente, ya no correspondía saludar.
Y no te preocupes, el año que viene ya no me acordaré.
안녕