miércoles, enero 13, 2010

A una princesa...

Nadie dijo jamás que fuese fácil...


Nadie dijo que tal vez dolería aquellas obligaciones que el titulo de "princesa" otorga...

Nadie dijo que me rescataría de cualquier apuro, de manera valiente y decidida... Mucho menos que solo seria por mi...

Nadie me asegura que existen los príncipes azules...

Nadie me dijo como debía ser una princesa...

Hay muchas princesas en esta vida. Algunas de titulo, otras por merito propio.
Se les puede otorgar realeza y elegancia con las joyas... pero la grandeza viene del corazón.

Conozco muchas quizás, pero hoy quiero recordar una sola.

Para mi sos una princesa hermosa, risueña, dulce y sincera. La belleza no te falta, menos el porte majestuoso que tendría que poseer toda futura reina.

Si bien el tiempo nos mantiene lejos, y las edades ni hablar, yo te aprecio. Y lo haré siempre, porque vos sos mi "enana". Mi hermosa enana que se hizo querer asi tal cual es... y esa que extraño oir hablar sobre sus inquietudes.

No tengo hermanos... pero sin duda afirmo que tenerte a vos habría sido un honor.

Me alegra que encontraras una galera mágica con la cual te sientas sumamente querida. Te deseo lo mejor con él y miles de éxitos en todo.

Aunque sea mayor que vos por unos años, lo repito, te aprecio y valoraré siempre los momentos juntas. Aun si no lo hicieras vos conmigo y si yo no fuera nunca mas parte de tu camino.

Aprendí a quererte... y pese a que mis responsabilidades me mantienen lejos te pido que recuerdes que no importa como ni donde, yo estaré para ayudarte siempre que me necesites.

A vos, mi enana querida... Wendy.

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