lunes, marzo 05, 2012

Back to December

Un sabor amargo sube por mi pecho. Aún recuerdo esos ojos azules, su sonrisa tan perfecta y el aroma de su cabello. Puedo verlo junto a mí, recorriendo cada rincón de mi cuerpo con sus manos atrevidas, susurrándome al oído cuanto me ama, haciendo que pierda la noción del tiempo hundida en su mirada.


Era inevitable, finalmente caí de rodillas al suelo. Exhausta y deprimida, ya no podía controlarme. El frío silencio se vio roto por mis gritos. Gritos de angustia, de odio, acusadores e increíblemente intensos cuando no hacían más que pedir perdón. Pero ya es tarde. Con la cabeza gacha negué lo que estaba sucediendo, estaba convencida de que todo era un sueño.
Cerraba aún más fuerte los ojos y podía verlo acercarse a mí, sonriendo de manera burlona.
Podía también sentir el calor de su cuerpo, el dulce cosquilleo que me producían sus besos y la añoranza de querer volver a verlo al minuto de despedirlo.
No obstante, abría los ojos y aquí estaba:  Empapada y sin gracia, seguía de rodillas negando a gritos la realidad y declarando, hasta que mi garganta ronca se rindiera, mi amor por él.




2 comentarios:

  1. Creo que es demasiado bonito este texto como para no llorar leyéndolo.
    Un beso.

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